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Gimnasio profesional

¿Cuáles son los gastos mensuales de tener un gimnasio profesional?

Como seguro que ya sabes, la apertura de un gimnasio profesional supone todo un desafío en su etapa inicial que, aunque ilusionante, es dura. Igual de ilusionante es la etapa siguiente, la que contempla la gestión diaria de tu centro deportivo: atraer clientes, cuidar las instalaciones, atender a tus socios…

En ese trasiego del día a día, habrá una serie de gastos mensuales en tu gimnasio que deberás cubrir. Hablamos de esos gastos que serán constantes mes a mes, o año a año, y que tendrás que tener en cuenta a la hora de hacer el balance de resultados de tu gimnasio.

 

Análisis de gastos de un gimnasio

En este post queremos hablarte de todos ellos. Si estás pensando en abrir tu propio gimnasio, estos son los gastos mensuales que tendrás que afrontar. Muchos de ellos son comunes a prácticamente cualquier negocio; otros de ellos, verás que son propios de un negocio fitness. Veámoslos.

 

Gastos de alquiler o hipoteca

El local será uno de los gastos más fuertes que tendrás que afrontar en tu negocio de fitness. Quizá tengas la suerte de tener previamente un local comercial, en ese caso, no te será complicado hacer que tu negocio sea rentable. Si no es así, tendrás que valorar la opción de comprar el local o de alquilarlo. Eso conlleva, por supuesto, la adecuación del espacio a la actividad comercial, algo que suele subir el importe de la inversión.

Al final, salvo que hayas podido pagarlo de golpe con ahorros, lo convencional es empezar con unos gastos fijos que suelen ser: el alquiler o hipoteca, y quizá un préstamo para la reforma.

Es complicado determinar el coste de esta partida. Depende de factores como el país, la ciudad y el barrio donde estará ubicado el gimnasio; el tamaño del local, su estado inicial… Para hacerte una idea del precio del alquiler o compra de un espacio comercial, te recomendamos que te des una vuelta por los principales portales inmobiliarios y consultes el precio de locales de la zona donde tengas pensado abrir y hagas una estimación del precio por metro cuadrado.

 

Gasto mensual en luz, agua y gas

Los gastos de electricidad y de agua son los gastos más convencionales y comunes a cualquier establecimiento. En el caso de los gastos de electricidad de un gimnasio, vas a tener que disponer de una iluminación suficiente para que tus socios se sientan cómodos, mantenerlo a una temperatura y circulación del aire saludable. En ambos casos, hoy en día existen sistemas de iluminación y de refrigeración de bajo consumo que, aunque más caros al comienzo terminan por ser rentables. De la misma manera, a la hora de escoger el local, puede ser más rentable aquellos que consigan una mejor calificación energética, porque será más barato mantenerlos a la temperatura ideal.

Los gastos de consumo de agua serán especialmente relevantes. Como seguramente dispondrás de un servicio de duchas, te recomendamos instalar sistemas de cierre automático de los grifos.

Un gasto probablemente elevado será el de la caldera que te proveerá el agua caliente para las duchas. Es probable que el gasto se dispare en invierno, por eso es interesante reservar una partida presupuestaria complementaria para los gastos de invierno, como una hucha para los meses de mayor gasto.

 

Maquinaria, mantenimiento y reparaciones

A la hora de abrir tu gimnasio, deberás equiparlo con la maquinaria fitness necesaria para ofrecer un servicio completo a tus socios. Eso pasa por la inversión inicial en maquinaria deportiva, que puedes afrontar de una sola vez o a través de un sistema de financiación para máquinas de gimnasio.

Después, mantener un equipo renovado y en perfecto estado tiene algunas implicaciones. Esta inversión inicial puede ir acompañada con el pago recurrente de un fee de mantenimiento de las máquinas (una especie de tarifa plana) o bien las reparaciones puntuales que estas requieran.

Existe un sistema que es capaz de solventar los inconvenientes de realizar pagos demasiado altos de una sola vez. Se trata del sistema de renting para máquinas de gimnasio, que ofrece la posibilidad de tener las máquinas en alquiler a largo plazo pagando únicamente una cuota mensual. Esa cuota mensual hace que prescindas de la gran inversión inicial en maquinaria, que evites gastos inesperados en reparaciones y que tengas siempre un servicio de mantenimiento.

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Gastos de personal

Quizá si tu gimnasio es muy pequeño y tienes licencia deportiva, puedas gestionar tu gimnasio tú solo. Sin embargo, en la mayoría de casos acabarás necesitando ayuda de algún empleado que cubra aspectos a los que no vas a poder llegar. Si es el caso, deberás dedicar una partida, por un lado, al salario que tú te asignes como CEO de tu empresa y, por otro, a tus empleados. Los salarios variarán en función del trabajo que desempeñen y, por tanto, de su perfil profesional: monitores de sala, monitores de actividad deportiva, personal de recepción, servicio de limpieza, nutricionistas, fisioterapeutas…

Como cada sector profesional se mueve en unos rangos salariales distintos, te recomendamos que eches un vistazo a las ofertas de trabajo de cada sector en los portales de empleo, así te harás una idea de los salarios de cada empleado. A estos, deberás sumarles los gastos sociales.

 

Proveedores

En tu gimnasio también cabe la posibilidad de que termines tratando con algunos proveedores: empresa de limpieza, máquinas de vending y reposición, empresa de mantenimiento para las instalaciones… Todo este apartado, así como el resto de cuestiones que se contemplan en este post, deben estar reflejadas en el plan de negocio de tu gimnasio.

 

Suministros y pequeños enseres

Si dispones de ciertos proveedores como los antes mencionados, ellos proporcionarán todo lo necesario para cumplir con sus servicios. Si no es así, deberás proveer al gimnasio de todos los productos necesarios para el funcionamiento diario: productos de limpieza, material para baños y duchas, material de oficina para la recepción y administración, herramientas para el mantenimiento y arreglo de las instalaciones… Como son gastos, en muchos casos, puntuales y repentinos (aunque generalmente de bajo importe), puedes dedicar una partida anual a ello.

 

Gasto en tecnología y software

Quizá necesites un pequeño ordenador y algún tipo de software para gestionar las inscripciones, pagos y accesos de los socios a tus instalaciones. Muchos de estos softwares, si son de calidad, suelen pagarse con algún tipo de fee mensual. Deberás tenerlo en cuenta en tu partida presupuestaria.

En Bodytone recomendamos a nuestro partner Trainingym, un software de gestión de gimnasios con el que trabajamos de la mano para el desarrollo de la conectividad de nuestros productos.

 

Gastos mensuales de seguros

Por último, la contratación de un seguro de responsabilidad civil es obligatorio a la hora de abrir un gimnasio en España. Deberás tener en cuenta también esta partida, que puede ser mensual o directamente anual. De manera adicional, como te explicamos en este post sobre contratar un seguro para un gimnasio, puedes contratar otro tipo de seguros que cubrirán cuestiones adicionales que puedan preocuparte.

 

Gastos adicionales en tu gym

Este que has visto es un listado de gastos convencionales, la mayoría comunes a gran parte de los gimnasios. A partir de aquí, deberás valorar cómo es o será tu negocio fitness y si necesitas contemplar gastos adicionales que no se han tenido en cuenta en este post. Solo así, sabiendo todos y cada uno de los gastos, llegarás a entender si tu gimnasio puede ser rentable.